Redacción Sie7eDíasNoticias
XALAPA, Ver. Habitantes de la comunidad de Citlaltépetl, en el municipio de Álamo Temapache, alertaron desde el pasado 16 de octubre sobre la presencia de hidrocarburo en el arroyo local, afluente directo del río Pantepec.
En redes sociales, denunciaron una posible fuga en infraestructura de Petróleos Mexicanos (Pemex) y solicitaron su intervención urgente, debido a que el pozo que abastece de agua a la comunidad se encuentra justo al lado del cauce contaminado.
Durante cinco días, no hubo pronunciamiento público de la empresa estatal ni presencia inmediata visible en la zona afectada. Fue hasta el 21 de octubre, mediante el boletín número 32, cuando Pemex confirmó la pérdida de contención en un ducto que habría sido afectado por las lluvias extraordinarias que golpean al norte de Veracruz desde el 10 de octubre.
Según ese comunicado oficial, el daño ocurrió en una franja de 8 kilómetros en inmediaciones de Álamo Temapache. Aunque la reparación del ducto se dio por concluida el mismo día, el reconocimiento oficial del derrame fue tardío y sin mención directa a las comunidades que previamente habían denunciado el hecho.
La narrativa institucional se centró en la activación de protocolos de seguridad industrial y ambiental, así como en la instalación de dos barreras de contención, cordones oleofílicos y equipos de bombeo en el río Pantepec. A la par, Pemex anunció la continuación de las tareas de limpieza y saneamiento en las riberas.
Horas después, a través del boletín número 33, la empresa informó que había recuperado más de 180 mil litros de hidrocarburo, producto de la fuga originada en el oleoducto Poza Rica–Madero.
También detalló la participación de más de 600 elementos: 200 de Pemex, 300 de la Secretaría de Marina, 50 de autoridades locales y estatales, y 70 técnicos de firmas especializadas.
Las acciones también incluyeron la instalación de 650 metros adicionales de barrera oleofílica y la colocación de ocho barreras más en los brazos del río Tuxpan, para frenar la dispersión del hidrocarburo. El operativo se coordina desde el Puesto de Mando Unificado ubicado en Tuxpan.
Hasta ahora, Pemex no ha informado sobre los posibles efectos en la salud pública, el impacto a cultivos o ganado, ni ha ofrecido detalles sobre abastecimiento alternativo de agua potable en la comunidad que denunció la fuga.
La omisión inicial, el silencio institucional y la falta de información específica sobre los daños ambientales y sociales refuerzan la percepción de que la reacción oficial se gestionó con sigilo, más orientada a controlar la narrativa que a transparentar la emergencia.

