Redacción Sie7eDíasNoticias
POZA RICA, Ver. A diez días de las severas inundaciones que afectaron múltiples colonias en este municipio, el riesgo sanitario sigue latente. Habitantes de zonas anegadas continúan expuestos al lodo, basura acumulada, animales muertos y agua contaminada.
De acuerdo con datos del micrositio oficial “Afectaciones por lluvias e inundaciones” del Gobierno de México, se han aplicado 5,121 vacunas, realizado 9,440 atenciones médicas, desplegado 163 brigadas de salud y utilizado 200 kilogramos de larvicida y 1,340 litros de insecticida.
Sin embargo, los efectos visibles en las colonias muestran otra realidad: infecciones en la piel, enfermedades gastrointestinales y temor constante al dengue y la leptospirosis.
“Estamos caminando en lodo desde hace días. Ya no sabemos si lo que sentimos en los pies es picazón, infección o cansancio”, dice Ernesto, vecino de la colonia Libertad, mientras se lava con manguera el barro acumulado en las piernas. “Aquí no ha llegado ningún médico ni nos han dado cal. Solo estamos limpiando como podemos”.
Especialistas en salud alertan que, tras una inundación, las enfermedades más frecuentes son la leptospirosis, el tétanos, la hepatitis A, además de infecciones cutáneas y padecimientos respiratorios por hongos y bacterias en el ambiente húmedo.
En estos contextos, la distribución oportuna de vacunas, desinfectantes y campañas informativas resulta clave para evitar brotes epidémicos.
El sábado 18 de octubre, la gobernadora Rocío Nahle informó que se han instalado 54 centros de atención médica en Poza Rica y Álamo, donde se aplican vacunas contra tétano, difteria, BCG y otras enfermedades; además de acciones de fumigación, distribución de cal, atención a la salud mental y supervisión hospitalaria.
No obstante, habitantes de varias colonias reportan que no han recibido indicaciones sanitarias claras, ni han sido visitados por brigadas, lo que genera preocupación ante la posible propagación de enfermedades en entornos donde la humedad y el estancamiento siguen presentes.
Mientras las cifras oficiales circulan, en el terreno lo que predomina es la incertidumbre.

