Por Fanny Yépez
De este desastre ocurrido este fin de semana, que provocó la lamentable pérdida de vidas humanas y quebrantos económicos en municipios del norte del estado de Veracruz, emergieron los sentimientos más nobles de cientos de seres humanos, la fortaleza y resiliencia de los afectados.
La Presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, cumplió su palabra, llegó al municipio de Poza Rica la tarde de este domingo; se detuvo a escuchar los airados reclamos de la población desesperada y afectada. Hay que reconocer la capacidad de tolerancia de la primera mandataria de la nación: escuchó al pueblo, quien a gritos señaló “Presidenta, se están ocultando cosas”, al referirse a las afectaciones registradas en esta localidad.
Las principales demandas de los afectados fueron: abastecimiento de agua potable, víveres, electrodomésticos, camiones para recoger la basura y ayuda para encontrar a sus familiares desaparecidos.
La Doctora Sheinbaum anunció que este lunes llegará a la ciudad petrolera la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, quien encabezará un ejército de servidores de la nación para levantar un censo y establecer el nivel de afectaciones que sufrieron las familias de los municipios dañados.
Claudia Sheinbaum aseguró que su gobierno no dejará “a nadie desamparado”, tras las lluvias torrenciales que han dejado decenas de muertos y graves afectaciones en cinco estados del país.
Hasta el momento de redactar esta columna, oficialmente las autoridades del estado habían reportado que 18 personas han fallecido en el estado de Veracruz como consecuencia de las intensas lluvias registradas en los últimos días. Esta cifra forma parte del total de 44 víctimas reportadas a nivel nacional.
El meteorólogo Isidro Cano, en un video subido a la red social, puntualizó que la severa e histórica inundación ocurrida en los municipios de Poza Rica y Álamo fue por el desfogue de las presas Necaxa y Tehuipango, acción que realizó la Comisión Federal de Electricidad. El hecho es que, según la CFE, no puso sobre aviso con mucho tiempo de antelación a las autoridades de Protección Civil.
Una situación que se debe investigar es la desaparición de decenas de estudiantes de la Universidad Veracruzana, quienes desde el viernes pasado no se han localizado. Esta inquietud surge a raíz de las denuncias de alumnos, quienes a través de videos que han subido a las redes sociales han informado que varios de sus compañeras y compañeros siguen sin aparecer en el municipio de Poza Rica.
Es absolutamente urgente y necesario que el rector de la UV, Martín Gerardo Aguilar Sánchez, salga al paso de estas denuncias y aclare la veracidad de esta delicada información.
Entre los municipios veracruzanos más afectados destacan Poza Rica y Álamo Temapache, donde el desbordamiento de los ríos Cazones y Pantepec provocó severas inundaciones que afectaron a cientos de familias.
Las corrientes arrastraron viviendas, vehículos y enseres, además de ocasionar la muerte de varias personas, entre ellas estudiantes de la Universidad Veracruzana, según confirmaron autoridades locales y federales.
Las zonas más críticas son Álamo, Poza Rica, Espinal, El Higo y Zontecomatlán, donde se activaron los planes DN-III-E, Marina y Tajín con coordinación entre los tres órdenes de gobierno.
Hay que reconocer la labor de los elementos de las Fuerzas Armadas, a la Guardia Nacional y la Marina, que han colaborado en las labores de auxilio.
Protección Civil ha trabajado en la evacuación y atención de la emergencia. Los pescadores locales, en Álamo, han ofrecido su ayuda con lanchas para el traslado de los afectados en zonas inundadas.
Cámaras empresariales, sobre todo la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) en su región del Golfo, han instalado centros de acopio para recolectar ayuda para los damnificados.
Voluntarios y sociedad civil se han organizado: centros de acopio en diversas localidades, como Xalapa, para canalizar la ayuda a los municipios afectados; los trabajadores de Pemex, quienes fueron los que de inmediato acudieron a prestar ayuda; los guías de Tlapacoyan, quienes pusieron alma, corazón y esfuerzo para salvar a decenas de personas.
En contraparte, hay que señalar la equivocada acción de la alcaldesa electa de Poza Rica, Adanely Rodríguez, quien subió a sus redes fotos posando para la selfie en medio de la tragedia. Qué insensible actitud, plagada de arrogancia, soberbia y protagonismo.
La CFE reportó que 249 mil 883 usuarios resultaron afectados por la interrupción del servicio eléctrico, de los cuales ya se ha restablecido el suministro en un 78 %.
En cuanto a las vías de comunicación, la SICT informó que se registraron 68 interrupciones en la red federal, con 90 kilómetros ya rehabilitados gracias al trabajo de 91 elementos y 57 equipos de maquinaria pesada.
Este domingo, Fundación Carlos Slim y Fundación Telmex Telcel, con el apoyo de personal de TELMEX y su red de voluntarios, iniciaron la entrega de 30 toneladas de ayuda humanitaria a comunidades afectadas por las intensas lluvias y el desbordamiento del río Cazones.
La ayuda debe ser sin siglas y colores de partido, pero hay que agradecer al gobernador de Nuevo León, Samuel Alejandro García Sepúlveda, la ayuda que envió al estado, sobre todo meses después de que aquí se le negara el agua cuando esa entidad padecía de una terrible sequía. Al alcalde de Orizaba, Juan Manuel Diez Francos, quien envió 4 mil despensas al municipio de Poza Rica.
Los gobernadores de Tamaulipas, Chiapas y Quintana Roo —Américo Villarreal Anaya, Eduardo Ramírez Aguilar y Mara Lezama Espinosa, respectivamente— se solidarizaron con el pueblo de Veracruz: enviaron ayuda y helicópteros para rescatar a personas atrapadas en varias localidades.
Es el momento de ayudar y solidarizarse con las personas que están sufriendo por la pérdida de familiares y su patrimonio. Luego tendrá que analizarse con severidad las causas que provocaron estas dramáticas inundaciones, que arrojaron la pérdida de vidas humanas.
Después, obligatoriamente, tendrá que precisarse si se registraron omisiones, negligencia y errores humanos. Pero esta fase vendrá después.

