Redacción Sie7eDíasNoticias
XALAPA, Ver. La mañana amaneció con tambores, consignas y banderas naranjas. Desde los primeros minutos del sábado, el centro de Xalapa volvió a ser territorio magisterial.
Cientos de trabajadores de la educación caminaron desde distintos puntos hacia el corazón de la capital veracruzana, en una marcha que recordó los años de mayor fuerza del sindicalismo educativo en el estado.
Fue la conmemoración del XXIX Aniversario de la Reagrupación del Equipo Político del SNTE Sección 32 y del VIII Aniversario Luctuoso de Juan Nicolás Callejas Arroyo, líder histórico del magisterio veracruzano. Pero también, y sobre todo, fue una demostración de músculo. Un mensaje que se leyó con claridad frente al Palacio de Gobierno: el corporativismo —ese que desaprobaba Andrés Manuel López Obrador— ha vuelto a las calles de Veracruz.
El contingente avanzó por Ávila Camacho, Clavijero, Enríquez, Lucio y Úrsulo Galván, cubriendo con su marcha el centro histórico de la ciudad. En las horas previas y a su paso, el tránsito se detuvo y los comercios bajaron sus cortinas por unos minutos. En el aire se mezclaban el sonido de los tambores, el eco de los aplausos y las voces que repetían el mismo lema: unidad, fuerza y legado.
En la vanguardia marcharon los dirigentes actuales del sindicato, encabezados por Juan Nicolás Callejas Roldán, hijo del recordado líder magisterial. A su lado, representantes de distintas delegaciones escolares ondeaban pancartas con la imagen de Callejas Arroyo, símbolo del origen del grupo y de la estructura que durante décadas definió la política educativa en Veracruz.
El recorrido concluyó en el Estadio Xalapeño “Heriberto Jara Corona”, donde los contingentes se concentraron en un ambiente festivo y de reafirmación colectiva. Desde el templete improvisado, se recordó la historia del grupo y se subrayó el compromiso con la educación pública.
Los discursos evitaron el tono de confrontación, pero no dejaron duda sobre la intención de reposicionar al magisterio como interlocutor político ante el gobierno estatal.
La marcha se produjo en un contexto de acercamiento entre el SNTE Sección 32 y la gobernadora Rocío Nahle García, quien desde su llegada al cargo en diciembre de 2024 ha abierto un canal de diálogo con el gremio. El sindicato ha destacado ese vínculo como una “nueva etapa de entendimiento por el bien de la educación”.
Por eso, el paso de los contingentes frente al Palacio de Gobierno tuvo un peso simbólico: el regreso del magisterio organizado al espacio público y político, tras años de distancia con el poder. Un regreso que contrasta con la línea crítica del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien rechazó durante su administración el corporativismo sindical.
Bajo el sol de la mañana, los maestros corearon consignas de unidad y lealtad al legado de Callejas. No hubo discursos encendidos ni banderas partidistas, pero sí una presencia contundente, disciplinada y cargada de historia. Al final, cuando la multitud se dispersó en el estadio, quedó flotando la sensación de que algo se reactivó: la memoria colectiva del magisterio, el orden de la estructura sindical y la certeza de que su voz sigue pesando en la vida política del estado.



