Por Fanny Yépez

Actualmente el suicidio es considerado como un problema de salud pública, que afecta no solamente a la persona que lo comete, sino también a la familia y a la sociedad en general. Además, estos lamentables casos aún están rodeados por estigmas, mitos y tabús.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la tasa de suicidios en México ascendió a 6.8 por cada 100 mil habitantes en 2023, lo que representa un incremento en comparación con la cifra registrada en 2013, que fue de 4.9. Esta causa de muerte representa actualmente el 1.1% del total nacional, ubicándose como la decimonovena causa de mortalidad.

Los lamentables suicidios que se han registrado en fechas recientes en la capital del estado deben alertar a las autoridades de salud sobre lo que está ocurriendo entre jóvenes que optan por quitarse la vida ante una terrible depresión que no pudieron superar.

Mire usted, a nivel mundial, cada 40 segundos una persona pone fin a su vida. A pesar de que las mujeres son quienes más presentan conductas suicidas, son los hombres los que se suicidan más, así lo confirmó Ana Gabriela García Fernández, asesora de la Unidad de Psicología del Consejo Ciudadano de la Ciudad de México.

La psicóloga señaló que, cuando las mujeres pasan por una situación difícil, acuden al Consejo Ciudadano pidiendo ayuda y con ello previenen una conducta suicida.

A nivel mundial, las estadísticas indican que, por cada cuatro hombres, una mujer comete suicidio.

A los varones, explicó la especialista, culturalmente se les enseña que ellos mismos deben aprender a resolver sus problemas y que no pueden, ni deben, externar lo que están sintiendo. Esto ocasiona que empleen soluciones riesgosas que los orillan a terminar con su vida.

Durante el taller informativo para la prevención del suicidio “El poder de vivir”, que organizó el Centro de Atención Estudiantil Universitaria (CAEU), García Fernández afirmó que el tema del desempleo y la pérdida económica les afecta mucho.

También cuando se les diagnostica alguna enfermedad. De hecho, en la línea de atención del Consejo se ha detectado que a hombres de entre 30 a 45 años les vulnera terminar con su pareja, y esto puede ser un motivo para quitarse la vida.

En el caso de las mujeres, no tiene que ver con una separación afectiva, sino con la salud, por ejemplo, con el diagnóstico de enfermedades como la depresión, o situaciones como la violación, el abuso o la violencia familiar.

La periodista Ariadna García publicó en el Diario de Xalapa que, en el estado de Veracruz, hasta el 12 de agosto de este año, de acuerdo con el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud federal, se han registrado 186 intentos de suicidio. De estos, 48 serían de hombres y 138 de mujeres.

Según datos del INEGI, durante 2022 se registraron en el estado de Veracruz 252 presuntos suicidios, considerados dentro de las defunciones accidentales o violentas por entidad federativa.

De acuerdo con Alma Delia Viveros Ruiz, comisionada estatal contra las Adicciones, aunque el estado se ubica entre los estados con menor tasa de suicidios a nivel nacional, las conductas suicidas se pueden dar desde menores de los 15 y jóvenes de hasta los 29 años, principalmente mujeres.

Una de las mejores acciones que podemos optar para ayudar a las personas con un alto grado de depresión es escuchar sin juzgar. Hacer preguntas directas y sin prejuicios puede abrir la puerta para un diálogo eficaz sobre el sufrimiento emocional y permitir que todos los involucrados sepan cuáles son los pasos que deben darse. Estas son otras preguntas que puede hacer: “¿Qué siente cuando sufre?” y “¿Cómo puedo ayudar?” Y, sobre todo, buscar con urgencia ayuda profesional.

Afortunadamente, existen organizaciones que permiten el desahogo de esos temas, pero si usted tiene cerca a una persona que sufre por problemas laborales, familiares, sentimentales o de otro tipo, lo recomendable es escucharla y, si es posible, apoyarla en la medida que podamos.

Por supuesto que la ayuda profesional que ofrece una psicóloga, psiquiatra, terapeuta o de otra carrera afín será muy importante buscarla y poner en conocimiento la situación que esté viviendo esa amiga o amigo.

Existen grupos de neuróticos anónimos, alcohólicos anónimos y otros que atienden a las personas compulsivas, y lo correcto es buscar la ayuda en esos colectivos que coinciden con situaciones que les han afectado la vida.

Por la prisa en la que vivimos en la actualidad, no tenemos tiempo para escuchar a otros, pero lo recomendable es darnos ese tiempo para evitar esas desgracias de suicidios que se han incrementado en las últimas semanas.

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