Xalapa, Veracruz. Un grupo de voluntarios de la trigésima quinta edición de la Feria Nacional del Libro Infantil y Juvenil (FNLIJ) hizo públicas denuncias por presuntas irregularidades y un trato que calificaron de inadecuado por parte de la coordinación del evento, encabezada por Nayeli Moreno Gutiérrez, directora de Formación y Desarrollo Artístico de la Secretaría de Cultura estatal, y Karla Pino Velázquez, coordinadora general de la feria.
En una carta abierta, los participantes señalaron que fueron recibidos con actitudes prepotentes y sin consideración por el tiempo y esfuerzo que aportaron. Afirmaron que las tareas se asignaron sin considerar los perfiles e intereses manifestados en la convocatoria, además de carecer de capacitación y protocolos claros para la atención al público y la seguridad del recinto.
Según el testimonio colectivo, las propuestas de mejora presentadas por voluntarios con experiencia previa no fueron escuchadas, y su labor fue poco valorada, reconociéndose solo cuando resultaba conveniente para la coordinación. También denunciaron la imposición de colores y símbolos vinculados a partidos políticos, lo que —advirtieron— atenta contra el carácter neutral de la feria.
Las inconformidades, señalaron, repercutieron en la experiencia de expositores, talleristas, autores, visitantes y del propio personal del evento.
“El trabajo voluntario se basa en solidaridad, empatía y compromiso social”, recordaron, exigiendo respeto en la calendarización de actividades, trato digno y recursos para el desempeño de sus funciones.
Finalmente, pidieron que se cumpla el compromiso asumido por la organización de entregar constancias y libros como reconocimiento, programados originalmente para el 3 de agosto, solicitando que se haga a la brevedad.

