Por Fanny Yépez
Poco les duró el gusto a las autoridades y a los productores pecuarios. 48 horas después de la reapertura oficial de la frontera con Estados Unidos, la Secretaría de Agricultura del presidente Donald Trump anunció que se clausuraba de forma inmediata la entrada de reses, bisontes y caballos procedentes de México. La causa es la misma que todos estos meses: la plaga del gusano barrenador.
La detección del gusano barrenador en Veracruz pone al descubierto una serie de errores en los que habrían incurrido las autoridades federales, estatales y los propios ganaderos, como por ejemplo: irregularidades en la certificación de ganado, falta de personal capacitado, recortes presupuestales, fallas en la vigilancia epidemiológica, control de fronteras, falta de uso efectivo de la técnica del insecto estéril y carencia de conciencia y educación, entre otras situaciones.
Este parásito, originado por la mosca Cochliomyia hominivorax, ha sido detectado de nuevo en Veracruz, en la localidad de Ixhuatlán de Madero. “Estados Unidos ha prometido estar vigilante y, tras detectar este nuevo caso, estamos suspendiendo la reapertura prevista de los puertos para seguir poniendo en cuarentena y combatir esta plaga mortal en México”, ha dicho este miércoles en la noche la secretaria Brooke Rollins.
Las pérdidas para el sector pecuario de México son cuantiosas. La crisis del gusano barrenador parece no tener fin en México. A las seis emergencias declaradas en 2024 por Estados Unidos se añade este año un comercio interrumpido. La última prohibición al ganado mexicano acababa de levantarse. Estuvo cerrado durante siete semanas, entre mayo y junio, lo que causó pérdidas por 700 millones de pesos (casi 38 millones de dólares), según estimaciones del Consejo Mexicano de la Carne.
En el combate contra el gusano barrenador en México se han identificado varios errores y fallas que han contribuido a la reactivación de la plaga y a las restricciones en la exportación de ganado a Estados Unidos.
Estos errores incluyen: irregularidades en la certificación de ganado, falta de personal capacitado, disminución del presupuesto para el control de plagas, y fallas en la vigilancia epidemiológica y en el control de fronteras.
Se han detectado casos de médicos veterinarios que emitieron certificados sanitarios falsos o con errores, permitiendo que animales enfermos fueran certificados como sanos y así, potencialmente, diseminaran la plaga.
El hato ganadero de Veracruz en 2025 se estima que supera los 4 millones de cabezas de ganado, lo que lo convierte en uno de los más grandes de México y de los principales productores de carne a nivel nacional. Cabe destacar que Veracruz, como estado mexicano, participa en la exportación de ganado a Estados Unidos, pero no es uno de los principales exportadores a nivel nacional.
Se ha reportado una disminución en el número de veterinarios capacitados para realizar inspecciones sanitarias y controlar la plaga.
Los recortes presupuestales han afectado la capacidad del país para llevar a cabo campañas de control y prevención de manera efectiva.
Expansión Política informa que las condiciones precarias en las que trabajan algunos veterinarios también son un factor.
La falta de una vigilancia epidemiológica efectiva ha dificultado la detección temprana de brotes y la implementación de medidas de control.
Se han identificado fallas en el control de la movilización de ganado, lo que ha permitido la propagación de la plaga.
Animal Político documenta que México ha puesto trabas a las acciones de Estados Unidos para combatir la plaga, lo que ha afectado la colaboración entre ambos países.
Aunque la técnica de liberación de insectos estériles es una herramienta efectiva para el control del gusano barrenador, se ha reportado que la planta de producción de insectos estériles en Chiapas cerró en 2013.
Se ha solicitado la reapertura de esta planta como parte de las estrategias para combatir la plaga.
La falta de conciencia entre los productores sobre la importancia de la prevención y el tratamiento oportuno de las heridas en el ganado ha contribuido a la propagación de la plaga.
Es fundamental que los productores sean capacitados sobre cómo prevenir y tratar las heridas de sus animales para evitar la infestación del gusano barrenador.
Estos errores y fallas han generado una crisis sanitaria y económica en el sector ganadero mexicano, resaltando la necesidad de implementar medidas urgentes para controlar la plaga y prevenir futuras reactivaciones.
Para atender esta situación, este viernes se llevará a cabo una reunión urgente con SENASICA para analizar cómo un animal portador del gusano barrenador logró llegar hasta el centro del estado, específicamente al municipio de Ixhuatlán de Madero, afirmó desde Acayucan la gobernadora Rocío Nahle García.
En esta reunión participarán representantes de uniones ganaderas, funcionarios de su administración y personal del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), con el objetivo de reforzar los cercos sanitarios y proteger el hato ganadero, no solo de Veracruz, sino de todo el país.
Nahle García subrayó que su gobierno ha trabajado de forma preventiva, en coordinación con las uniones ganaderas del norte, centro y sur del estado, y que este nuevo reto debe enfrentarse de manera conjunta.

