Xalapa, Veracruz. La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, reconoció que su administración no tenía conocimiento previo sobre la existencia ni el funcionamiento de la instalación clandestina localizada en Coatzacoalcos, la cual ha sido señalada por la Fiscalía General de la República (FGR) como parte de una red vinculada al manejo ilegal de combustibles.
En conferencia de prensa, la mandataria explicó que la instalación en cuestión no puede ser considerada una refinería, sino una “mezcladora” de aceites y productos, y subrayó que los permisos para actividades de refinación sólo pueden ser otorgados por la Secretaría de Energía.
En ese sentido, recordó que durante la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador únicamente se aprobaron dos permisos: uno para una propuesta privada que fue rechazada y otro para la refinería de Dos Bocas, operada por Pemex.
“La mezcladora no contaba con autorización, y cualquier operación fuera del marco legal debe ser investigada y sancionada”, señaló.
Enfatizó que la FGR es la instancia que encabeza la investigación y los operativos relacionados con el combate al llamado “huachicol” o robo de combustible, por lo que su gobierno no tuvo injerencia ni conocimiento previo del operativo encubierto llevado a cabo en la región.
“Qué bueno que no hubo filtraciones. Así deben hacerse los operativos, como lo hace también la Fiscalía General del Estado cuando actúa sin avisar a los municipios”, apuntó.
Nahle reiteró que toda la información oficial será emitida por la Fiscalía General de la República y aseguró que esperará con prudencia los resultados del proceso judicial y la identificación de responsables.

